Para Jazmin
Querida Jazmin veces me pongo a pensar en cómo comenzó todo, y todavía me parece increíble cómo algo tan simple pudo convertirse en algo tan importante para mí.
Desde la primera vez que escuché tu voz en el juego, algo dentro de mí se detuvo por un momento. No sé cómo explicarlo con exactitud, pero tu voz llamó mi atención de una forma especial. Había algo en ella que me hizo querer acercarme, querer hablar contigo, querer saber quién eras realmente.
Al principio eras callada, hablabas poquito... pero aun así, había algo en ti que me daba curiosidad, algo que me hacía querer quedarme cerca. Recuerdo que muchas veces entraba al servidor y lo primero que hacía era ver si tú estabas ahí, solo para tener la oportunidad de hablar contigo aunque fuera un rato.
Recuerdo cuando estábamos de reporteros... y tú simplemente me seguiste así, sin decir mucho. Puede parecer algo pequeño, pero para mí fue uno de esos momentos que se quedan guardados en la memoria. También recuerdo cuando te llevé al teatro al aire libre, donde escuchamos música y terminamos bailando bachata. En ese momento tal vez no lo sabía, pero poco a poco estaba empezando a crear recuerdos muy especiales contigo.
Pero hay un momento que jamás voy a olvidar.
El 1 de diciembre de 2025 a las 0:57 de la noche.
Ese fue el momento en el que decidí escribirte por Discord. Te envié una foto preguntándote por qué te habías salido... algo tan simple, pero que sin saberlo fue el inicio de algo muy hermoso. Desde ese momento comenzamos a hablar cada día, y poco a poco empezaste a convertirte en alguien muy importante para mí.
Nunca voy a olvidar la primera vez que me mandaste un audio. Era sobre Valorant, porque lo habías vuelto a instalar. Desde ese día empezamos a jugar juntos, compartir momentos, reírnos... y poco a poco sentir que cada conversación contigo hacía mis días mejores.
También recuerdo cuando te conté que nunca había viajado en avión y que me daba un poco de miedo. Tú, con esa forma tan linda de ser, me enviaste un video de cuando viajaste. Puede parecer algo pequeño, pero para mí fue una forma de sentir que cada día compartíamos un pedacito más de nuestras vidas.
Poco tiempo después te dije lo de tener una racha en TikTok, y luego te envié clips de la revelación de los bebés de Ryze y Mile. Los días pasaban y nuestras conversaciones se volvieron parte de mi rutina favorita.
Hasta que un día te invité al Discord que tenemos solo tú y yo... nuestro pequeño rincón, un lugar que siempre será solo para nosotros dos. Un lugar donde pasamos tantas noches hablando, donde muchas veces me desvelaba solo por seguir escuchándote un rato más.
Luego me dijiste que me instalara Ludo... y comenzamos a jugar juntos. Ahora es raro pensar que casi ya no jugamos, pero esos momentos quedaron guardados como recuerdos muy bonitos. También recuerdo cuando jugamos Free Fire por primera vez.
Hubo un día en el que te dije que quería que estuviéramos juntos no solo dentro del juego, sino también fuera de él. Todavía nos faltaba conocernos más, pero empezamos a abrir nuestros corazones. Ese día me contaste sobre tu anterior relación y sobre cosas de tu vida que no cualquiera comparte. Yo también te conté mis experiencias. Y fue en ese momento cuando sentí que entre nosotros comenzaba a formarse algo más profundo.
También recuerdo cuando me puse reee celoso y dramático con lo de Alexito... ahora me da risa, pero en ese momento solo era porque ya empezaba a importarme más de lo que imaginaba.
Después empezamos a combinar outfits en el juego, a reírnos más, a compartir más momentos.
Y con el tiempo llegó más confianza.
Nos pasamos nuestros Instagram, y después nuestros números para hablar por WhatsApp el 18 de diciembre. Desde ese día comenzamos a convivir mucho más, a conocernos de verdad. Empecé a aprender qué cosas te molestaban, qué cosas te hacían reír, qué cosas te ponían feliz.
Aunque no lo creas, incluso me gustaba pedirte perdón cuando discutíamos. Porque entendí que incluso nuestras pequeñas peleas eran parte de lo que estaba fortaleciendo lo que estábamos construyendo.
A veces yo también me molestaba por algunas cosas... pero estar enojado contigo era lo último que quería. Porque cuando alguien se vuelve importante para ti, lo único que quieres es volver a estar bien con esa persona.
Recuerdo el audio que te mandé diciendo:
“Yo hago lo que Jazmín diga... happy wife, happy life.”
También recuerdo cuando te pedí una foto. No sabes cuánto aprecio esa foto que me mandaste. Para mí es algo muy especial. Y cuando te envié la foto haciendo un corazón con mis manos, era mi forma de mostrarte lo que ya estaba empezando a sentir por ti.
Porque sin darme cuenta, cada día me estaba encariñando más contigo.
Hasta llegar a hoy.
Hoy puedo decir que cada día que pasa mi cariño por ti crece más. Pasar tiempo contigo, hablar contigo, convivir contigo... escuchar tu voz durante el día y también antes de dormir... se convirtió en algo indispensable en mi vida.
¿Por qué contigo?
Porque desde el primer día sentí algo dentro de mí que me decía que tú eras diferente. Que tú eras esa personita especial que había estado esperando sin saberlo.
Eres hermosa, no solo por fuera... sino también por dentro. Tienes una forma de ser que te hace única. Contigo me siento libre de ser quien soy, de expresar mis sentimientos, de abrir mi corazón sin miedo.
Contigo descubrí que puedo dar más de mí de lo que creía posible. Que puedo cuidar, querer y valorar a alguien de una manera sincera.
Supe que me gustabas...
cuando las horas pasaban volando cuando hablábamos.
Cuando no quería despedirme de ti.
Cuando cualquier momento contigo se sentía demasiado corto.
Supe que eras tú... porque con nadie más había sentido algo tan bonito como lo que siento contigo.
Tienes sentimientos muy lindos, aunque a veces intentes esconderlos. Pero yo los veo, y los valoro mucho.
Siento que nos complementamos. Reímos juntos, compartimos momentos únicos, y sinceramente deseo que podamos seguir creando recuerdos hermosos juntos.
Desde que te conocí, este es el tiempo que llevo siendo feliz contigo:
97 días
2.328 horas
8.380.800 segundos
Y cada uno de esos segundos ha sido especial porque tú estás en mi vida.
Gracias por aparecer en mi vida, Jazmín. Gracias por cada conversación, cada risa, cada momento.
Te convertiste en alguien fundamental para mí. Eres como el sol que ilumina mis días incluso cuando todo parece gris.
Te quiero muchísimo, linda. Con todo mi corazón.
Y sinceramente espero que esta carta logre transmitirte хотя sea una pequeña parte de todo lo que siento por ti. ❤️